CICLISMO EN INVIERNO: CLAVES PARA QUE EL CLIMA NO AFECTE TU ENTRENAMIENTO

Existen muchos ciclistas que cuelgan sus equipos a las primeras señales fuertes de que el frío ha llegado. Pero ellos no saben que según una investigación de la Northern Arizona University, a medida que su cuerpo lucha por mantenerse caliente ante el frío, no solo quema más calorías, sino que también aprende a usar el oxígeno de manera mucho más eficiente. Por este motivo y porque el invierno es la estación en la que comienzas la pretemporada para tus objetivos de competición del año, cuidar de tu cuerpo y tu bicicleta es condición para que el resultado sea positivo. Te traemos una serie de consejos que te permitirán transitar esta dura estación mucho mejor de los que crees.

CUIDAR TU CUERPO PARA UNA MEJOR PERFORMANCE

Como bien sabes no existe ciencia más cierta que una buena alimentación, sana y nutritivita para sentirse saludable. Sobre todo, en épocas invernales y que comienzas a entrenar más fuerte.

Sin embargo, existen productos adicionales a la alimentación que pueden ayudarte mucho en tu entrenamiento. Siempre es positivo tomar alguna bebida isotónica antes de comenzar o terminado el entrenamiento dado que te aportara sales minerales que se pierden durante este tiempo. Si aún no te encuentras en una etapa de carga seguramente no necesitarás suplementos como las barritas energéticas o geles energéticos, pero te aseguramos que si estas llevando una rutina diaria y fuerte vas a necesitar los recuperadores para regenerar los tejidos musculares que has roto por la alta exigencia y poder recuperar más fácilmente la energía para el entrenamiento del día siguiente.

Claro, también no olvides llevar ropa adecuada para estas temperaturas, existen marcas para todos los bolsillos en los cuales podrás comprar ropa especialmente preparada y térmica para soportar las bajas temperaturas del invierno.

¿Y TU BICICLETA?

Hay una serie de pasos que te ayudarán a preparar tu bicicleta para los rigores del invierno, para conducir en un clima húmedo y si la mayor parte de tu conducción la realizas fuera de la carretera.

PROTECCIÓN CONTRA ROCIADO

Los dispositivos de protección contra rociado te protegen a ti y a tu bicicleta en tiempo húmedo. Cuando recorres una carretera mojada, las ruedas recogen agua, la rueda trasera te rocía por la espalda y la delantera sobre las piernas. Es aún peor en un grupo si sigues a alguien sin guardabarros, porque la rueda trasera te rocía agua directamente en la cara.

La protección contra rociado viene en muchas formas, desde simples aletas que se enganchan en las sillas de montar hasta guardabarros completos que se atornillan al marco de la bicicleta. Las aletas de la silla de montar y las guardas cortas que se enganchan en el poste del asiento de la bicicleta bloquearán una gran cantidad de rocío de la rueda trasera. También hay protectores que se enganchan al marco y se aseguran en su lugar con tiras, que atrapan el rocío que sale de la rueda delantera. Hay dos tipos: guardabarros que se fijan a los ojos de las horquillas y los rebajes de la parte trasera de la bicicleta, y guardabarros temporales que se sujetan a las bridas del asiento y las cuchillas de la horquilla y son lo suficientemente delgados como para adaptarse a las bicicletas de carrera. Las bicicletas modernas de carrera no suelen tener ojos de guardabarros. 

LIMPIA LA CADENA

Limpia la cadena de tu bicicleta en invierno tan a menudo como lo hace en verano, y después de cada viaje en mojado, es una buena práctica en cualquier época del año.

Driblar aceite en los pivotes alrededor de los cuales se mueven los mecanismos delanteros y traseros. Usa un aceite pesado y húmedo en lugar del aceite que normalmente aplicarías durante el verano. Cada vez que dribleas aceite de esta manera, primero elimina el aceite viejo goteando un poco de desengrasante en los pivotes y dejando que se hunda durante unos minutos.

LIMPIEZA Y LUBRICACIÓN DE LOS PEDALES

Aplica el aceite más pesado y húmedo para lubricar el mecanismo de retención de los pedales sin clip después de tratar las partes móviles con desengrasante. El aceite más pesado no se lavará tan fácilmente como el aceite seco. 

EVITA LA CORROSIÓN POR EL AGUA

Evita dejar mojados los sitios donde se acumula humedad y el agua puede llegar a corroer la bicicleta. El punto en el que el poste del asiento entra en el bastidor puede ser un problema, especialmente en las bicicletas con bastidores de acero o aluminio, ya que la humedad que entra en esta articulación causará corrosión y eventualmente puede unir el bastidor y el poste del asiento.

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